sábado, 26 de noviembre de 2016

- Cuando llevas el sol dentro, no importa si afuera llueve.

No estás sola, o no lo estarás siempre. Vive. Disfruta. Arriésgate. Haz mal las cosas. Échalo a suertes y pierde la moneda. Lávate el flequillo, despéinate veinte veces pero no separes tu frente de la suya, si es lo que quieres. Óyela, escucha. La ciudad respirando. Inhalando thc. Desprendiendo malos humos. ¿Recuerdas todo aquello? Sí, pedazo de imbécil, te lo digo a ti. ¿Lo recuerdas? Pues no esperes volver a vivirlo, crea situaciones nuevas, nuevas manchas de pintura en un pasado por redactar. Y redacta. Vive. Baila. Vuela. Sueña. Sonríe. Ya llorarás. Ya sufrirás. Ya pasarán cosas malas. Ya están pasando... Siempre están pasando. Salúdalas, siempre con la mano abierta y una sonrisa en la mirada.
Porque si la sonrisa no te llega a los ojos, plantéate tu vida y deja los porros. No eres feliz. Sé mejor, pero mejor persona. Naide es mejor que naide. El mayor símbolo de superioridad que conozco es la bondad. Sé bueno, empatiza, mírame a los ojos y dime qué siento. No es siempre felicidad, ojalá lo fuera. Ojalá la raza humana no diéramos tanto asco. Ojalá no me hubiera dado por aludida en la anterior oración... Ojalá llegue el día en que nos comamos unos a otros. Sobrevivencia. Alter ego. Y por qué no. Buenos jumos. ✌

lunes, 21 de marzo de 2016

- Fue un 8 de Febrero de 2016, o quizá un 24 de Junio.

Te echo tanto de menos... Tanto que duele.
Te lo perdonaría todo, todo. Soy así y no me importa, pero necesito seguir mis propias normas. Si me las he impuesto ha sido para quererme yo por encima de nadie, para no volver a tropezar con las mismas piernas.
Es duro.
Es muy duro...
Aún tengo las heridas. Profundas. Serán cicatrices de las que no se van, de las que tengo que achacar a aquel gato que tuve, que se me enganchaba al pantalón y me rajaba la pierna... Cada vez que vaya a la piscina, a la playa, cada vez que me ponga pantalones cortos, cada vez que quiera seguir con mi vida.
Te quiero.
Tú me entendías. O no, pero lo intentabas. Lo intentaste. Supongo...
¿Sabes lo que es el miedo al abandono?
¿Sabes que para superar un miedo has de enfrentarte a él?
¿Sabes cuántas veces me han dejado sola?
Por cobardía. Por hastío. Por toxicidad. Por su bien...
No lo soporto más. Por primera vez tenía ganas de vivir la vida con alguien, contigo.
Tenía ganas de disfrutar, tenía ganas de hacer cosas, algo más que fumar porros. Porque estabas tú. Porque era contigo con quien quería vivirlo todo, contigo me sentía segura, me sentía a gusto.
Pero tú aún tienes que madurar y yo aún tengo que normalizar mi situación. O superarla o emanciparme o suicidarme y ya está, para qué complicarnos...
Solo quería que me hicieras feliz. Hacerte feliz a ti. Que con sólo mirarnos todo lo demás se volviera insignificante. Tú me dabas libertad. Superé mi peor miedo y te pedí salir, porque confiaba en ti...
Eres la mejor y peor persona que ha pasado por mi vida, y quizá exagere con lo de peor pero te he llegado a odiar por todo el daño que me has hecho.
Todos los momentos que para mí fueron importantes tú los despreciaste.
Pasé mi cumpleaños contigo, cuidándote, con fiebre, vomitando, terminé con un ataque de ansiedad y pinchándome el leño que no quise haberme fumado en todo el día. Mi cumpleaños, como todos los años, en vez de ser mi día suele ser el peor día del año.
Dejaste de hablarme en Navidad, Nochebuena, Nochevieja, Año Nuevo... Tú gozaste y volviste después de lo mal que yo lo había pasado. Tampoco me importó.
San Valentín. San Ballantines. Ninguno de los dos celebré tampoco. Aún tengo tu regalo, que dejé a un lado los trabajos que debía hacer porque no podía dejar de pensar en ti ni en la sonrisa que te sacaría el puto rasca gilipollas que te estaba haciendo...
Y ya no hubo más. Semana Santa, sola, como siempre, tú en las fallas, tú de fiesta, tú siendo feliz, yo aquí.
No busco echarte nada en cara. Si lo escribo es para que no se me olvide, tiendo a omitir las cosas malas, las situaciones que me hicieron daño. Te quiero más que a nada y volvería solo con que chasquearas los dedos, por eso he de recordar que no todo fue bueno.
Te quise y me quisiste y seguramente yo también la haya liado que flipas pero nunca fui tan egoísta, tan cobarde... Y aún así te amo. Aún así eres la única persona a la que me he follado desde hace nueve meses, un puto embarazo. No te asustes, no es literal.
Contigo era feliz.
No sabes la cantidad de tiempo que no sentía eso y menos durante tanto tiempo.
Ojalá te vaya bien, seas feliz y encuentres a una muchacha sin tantos problemas, te lo deseo de verdad porque te mereces todo lo bueno que haya en el mundo.






Te amo Damián, nunca dejes de ser como eres.
Porque las buenas personas están hechas de acero inolvidable.