sábado, 24 de diciembre de 2011

- Subiendo depresiones..

¿Me ves cara de gilipollas? ¿De subnormal? ¿Te crees que me voy a seguir comiendo las muvis en las que me metes? No flipes…
Has tomado tu decisión, ahora me toca a mí.
Puede que no haga las cosas bien, puede que me equivoque siempre y sea yo quien me ponga las piedras en el camino.
Puede que me haya acostumbrado a sufrir y puedo estar muriéndome lentamente por no hacer las cosas bien.
Me equivoco, como todos, pero no más. No puedo seguir así.
Siempre he estado sola, ¿qué más da estarlo ahora?
Ya no como ni duermo, no siento nada, solo desesperación, solo impotencia. Ya ni siquiera me siento viva, pero lo estoy, el dolor me lo recuerda cada segundo.
El dolor de promesas rotas.
El dolor de la sustitución.º
El dolor de ser importante, pero no tanto.
Si empiezas a extrañarme recuerda que yo no me alejé. 
Tú me dejaste ir...


No todo vale a cualquier precio.

jueves, 15 de diciembre de 2011

- Simplemente sudo.

Parece que soy la misma gilipollas que nunca se entera de nada… O quizás no deseo enterarme. ¿Qué más da? Llorar voy a llorar igual.
Lo das todo por todos pero nadie pagaría un duro por ti, nadie se antepondría a ti en una pelea, nadie mueve un solo dedo por hacerte feliz.
Los días pasan y nada cambia, o sí, pero me da igual, no es el cambio que yo espero.
La misma rutina de lunes a domingo.
No importa si tienes libertad u obligaciones, terminas haciendo siempre lo mismo, te vas a la cama con la misma sensación: te falta algo.
Miro el reloj, 9:16 am.
El mismo metro, las mismas estaciones, las mismas paredes con los mismos colores, SIEMPRE, amarillo, blanco, azul, rojo, blanco, rojo,… y el tren sigue pasando paradas.
La misma gente, las mismas canciones saliendo de los auriculares, la misma voz anunciando cada estación, pero yo no la escucho, no quiero saber dónde estoy. Me da igual, simplemente quiero perderme, pero sé que nunca me encontrarían.
Darte cuenta de que eres importante, pero no tanto.
Estoy harta de esta condena.
Drogas para no pensar, música para mantenerme ocupada… Ésa es mi vida. Triste, ¿verdad?
Cambio de humor por no cambiarme a mí misma, puede que ése sea mi fallo. Ni tan fuerte para desahogarme ni tan insignificante como para poder sonreír.
Me rompo los dedos arañando soluciones, pero no están, nunca estuvieron.
Vive la vida de manera que no tengas de qué arrepentirte, y yo me arrepiento de demasiadas cosas, demasiadas piedras en el camino que ni siquiera he aprendido a esquivar.
Supongo que me gusta caerme…

sábado, 26 de noviembre de 2011

- Corre donde puedas que no puedes escapar ;)


Cuando las lágrimas no alcancen para calmar el dolor mi sangre tomará ese papel... Pero no quiero.

No quiero marcarme como un puto caballo, no quiero sangrar como si no hubiera visto el suelo, no quiero tener que esconderme como si me hubiera fugado.

Es duro. Si la gente lo soporta ¿por qué yo no? 
Estoy cansada, cansada de que me miréis desde arriba, cansada de comerme los marrones de la peña, cansada de ir por el mal camino…

“Tenencia de estupefacientes”… ¿Qué hacía con ellos? Dos gramos de marihuana... Víctor… Algo falla en mi vida.

Paso tras paso tras paso… Miento. No consigo dar ni dos pasos sin caerme… Esas ganas de vomitar cuando todo te da tanto asco…

¡Qué envidia de piernas! … Dirás “qué envidia de huesos”. Pensé que habías cambiado, pero no, y encima ahora te pintas la raya con un poco de perico. No pienses que voy a seguir tu camino… SUDO. De ti y de los que son como tú.

¿Y tú, hermana? ¿Me jode y sigues? Ole tus cojones. Tu hermano es increíble, ojalá le hubiera conocido sin necesidad de estar contigo. No sé si te amo más de lo que te odio o si te odio más de lo que te amo, pero ya me da igual. Si no hablar contigo me ayuda a superarlo, bienvenido sea.

Por no borrarte a ti me borro yo, ése es mi problema. A ver cuánto tardan en darse cuenta del fallo, a ver cuánto tardan en llamarme. Tú serás la primera, o a lo mejor la segunda, hermana, pero me da igual, no pienso hundirme por vosotros, pequeños animales salvajes, me coméis la polla.

¿Qué me define? Si tan perfecta soy ¿por qué estoy sola? Por eso mismo, porque estáis todos equivocados… No soy perfecta, ni siquiera soy guapa: soy del montón. Mucho me quieres pero no haces nada, mucho ves lo que me jode pero sigues sin hacer nada. Me llamas. Me animas. Me cuelgas. Me hundo.

Sé que la mitad de las palabras que escribo no las siento, pero quiero sentirlas, porque todo sería más fácil, más verosímil, pero no. Y eso es lo que me jode.

Lo triste de esta vida es pensar que todos tenemos un precio.

domingo, 20 de noviembre de 2011

- ¿Una hermana?

Abres la puerta y te das cuenta de que no hay nadie. NADIE. Nunca lo hubo…
Marihuana y cerveza para no pensar en nada, dejar la mente en blanco. Como piense sé que todo se irá a la mierda, todo en lo que creía dejará de existir. Las vigas en las cuales me apoyaba se derrumbarán y todo quedará sumido en un silencio absoluto, sin luz ni claridad, tan solo la negrura cubrirá cualquier espacio vacío.
Miro a mi alrededor. Todos me gritan, toda la culpa es mía. Busco tu apoyo pero no estás, y me duele la espalda… Perdí la cuenta de los puñales que me clavaron.
Ando pesadamente sobre un suelo de roca… Mira, Miriam, qué felices son y lo bien que se llevan. He hecho un buen trabajo.
Claro que sí, me has hundido la vida ;)
Y sigo andando y sangrando por dentro, destruyéndome a mí misma, pero no, no pienso dejar que ellos lo sepan, aunque mi “no-sonrisa” me delate, todo estará bien, no pienso desmoronarme delante de nadie, no me da la gana.
Un juego. Eso pensaba yo, pero al final son ellos quienes juegan conmigo.
Arroz con leche. Una entrada. Un pintauñas. Una bolsita. Unos “amigos”… ¿Y así me lo pagas?
Te veía preciosa… Ahora me das asco.
Lloro por nada porque para ti no significó nada… Ahora resulta que también soy tonta.
Una gota más y el vaso revienta, pero no paran de llenarlo. Doy con el culo en el suelo pero a nadie le importa… ¿Qué más da? Solo me duele a mí, solo sufro yo.

- V♥

Ya no sabemos por qué el mundo gira, por qué las personas nos dan la espalda y nos dicen mentiras..
Pero, cuando se crea una ilusión, cuando crece en tu interior y te hace ser fuerte, no te importa nada más.
Cuando no sabes qué decir cuando él está delante…
 Cuando la primera vez que tus labios rozaron los míos ¿qué sentiste?
Sentiste k el mundo moría y que florecía uno nuevo, limpio, sin gilipollas, ni zorras, ni pajas mentales.
Es verdad, no soy fácil, no soy cariñosa. Soy distante y, a veces, hasta insoportable.
Pero recuerda que he estado ahí, que todo lo que dije fue por k lo sentía, los te quiero..
Qué bonitos son cuando se los dices a alguien a quien realmente sientes que debes decírselo..
No entiendo por qué todo se fue por la borda, no entiendo si fue por mí o fue por ti..
Pero cuando algo no va bien te enteras a la semana, no al mes.
Cuando sientes que es la persona, te enteras al tiempo no al segundo.
Que una ilusión no quita que tengas miedos, que te sientas inseguro con tus actos, con los míos.

El tiempo es relativo, el tiempo se escapa entre los dedos y eso es lo único que no puedo parar..
Ojala ayer hubiera parado el reloj para darme cuenta de que te he perdido.
No lo hice, no lo paré y el tiempo sigue y yo aquí, sin asimilar que no estás, creyendo que es una ilusión falsa del destino, que estoy soñando, y no voy a despertar.. Que estoy en un coma profundo…
Nada de esto tiene sentido si no hay nadie quien lo lea, nadie que lo entienda, nadie que sepa cómo se siente una persona que no tiene nada que perder porque todo lo que quiso ya lo ha perdido, y solo te queda esa amiga, esa persona que sabes que estará al cien por cien, aquella que por verme bien habla hasta con su peor enemigo, o incluso contigo…
El destino es muy amplio y lo amplio se puede cambiar. No sé si me he enamorado alguna vez o sí lo sé, solo te diré que no vi que se acababa. Lo siento por no pensar en lo que tú hacías, lo siento por no ser tan clara… Solo quería saber las cosas y no me dijeras a todo que sí porque sí… Me gusta discutir, me gusta no llevar razón, me gusta que me callen la boca con un beso. & es que cada vez que estoy cerca de ti me quemo, porque no sé cómo hacer, cómo reaccionar… Pensar es el lujo del ser humano, de ahí vienen las ralladas.
Solo decirte que te quiero, y si algún día no te espero es porque no quiero que me hagan daño. Pero quiero que sepas que siempre me acordaré de aquel día, de aquella mirada, de cuando mis labios rozaron los tuyos, cuando pensé que podría ser feliz y, lo más importante, cuando me demostrarte que podía ser feliz. Aquel maravilloso 12 de
Octubre.

sábado, 5 de noviembre de 2011

- Convenciendo al personal..


  • D: - Verás Eva, hija, te tengo que contar una historia.
    L: - Jodeeeeerr..
    D: - Lucía… Y lo que te voy a contar es lo siguiente: Cuando yo tenía tu edad, las cosas eran muy diferentes, por ejemplo, mi padre trabajaba de sol a sol para llevar un plato de comida a casa. Y, ¿sabes por qué? Porque había hambre, y los jóvenes de ahora no sabéis lo que es pasar hambre.
    L: - Ni tú, no te jode…
    D: - Eh, Lucía perdona, ¿hablo yo o no hablo yo?
    L: - Vale, habla tú, que con esa labia que tienes…
    D: - Bueno, lo que te quería decir es que no se podía elegir. Yo era casi un niño cuando empecé a trabajar…
    L: - En la mina… ¿No?
    D: - ¡En la taberna! Empecé a trabajar en la taberna. Lo que te quiero decir es que los mejores años de mi vida me los he pasado en la taberna trabajando, de sol a sol, como mi padre. Pero no me importa porque mis hijos ahora viven mejor, pueden estudiar y llegar donde yo no he llegado…
    E: - Diego, déjalo, vuelvo a clase.
    D: - Y lo que digo es que tiras tu futuro por la borda… ¿Qué has dicho, perdona?
    L: - ¿Qué has dicho?
    E: - Pues eso, que Diego tiene razón, que la taberna no es para mí y que vuelvo a estudiar.

domingo, 23 de octubre de 2011

- Un poco más..

Tarde fría, noche lluviosa.
Miro por la ventana, el vaho de mi respiración empaña el sucio cristal.
Elijo unas botas de agua, mi mejor abrigo y salgo por la puerta.
Lluvia.
Miro hacia arriba.
Gotas de agua impactan contra mi cara y resbalan hacia el suelo, felicidad en estado puro.

jueves, 6 de octubre de 2011

- Me duele, ya lo sabes.

Un día me suicido, y cada vez me doy más cuenta de la veracidad de esa frase en mis labios…
Es de débiles, sí, pero es que llegas a un punto en el que dices “aquí está mi límite” y por mucho que lo intentes no vas a tener fuerzas suficientes para subir ni para seguir adelante.

Derrumbamiento. Deudas. Simplemente estoy cansada.


- “Miriam, ¿Piensas salir así a la calle?"
- "¿Así cómo?"
- "Provocando."
- "¿Provocando el qué? ¡Si voy en chándal!" 

- "Miriam, ¿Qué te has hecho en el pelo?"
- "Me he peinado, mamá"
- "Pues estás feísima..." 

- "Miriam, ¿Qué haces en la cama a estas horas?"
- "Dormir mamá, lo aprobé todo, ya no tengo que estudiar"
- "¿Ah, no? Pues recoge, ve a por el pan, echa la ropa a lavar, ponte a barrer, friega los platos,..."
- “Vale, pero es fin de semana, estoy de vacaciones, llevo todo el puto verano matándome a estudiar y ahora necesito dormir así que cierra la puta puerta que luego si quieres lo hago… Pero LUEGO.”

- "Miriam, ¿Dónde vas?"
- "A la calle, mamá"
- "¿Con quién? ¿Hasta qué hora? ¿Cómo vuelves? ¿Qué vas a hacer? No fumes demasiado y no tomes drogas que a saber qué os echan en los vasos."
- "¿Por qué no me pones un jodido chip de localización y te callas ya la boca?" 

- "Miriam, ¿Dónde vas?"
- "Me voy a duchar"
- "No, que te tiras dos horas"
- "Ya, y son dos horas de increíble paz..."

- “Miriam, corta ya el ordenador”
- “Mamá, me acabo de poner…”
- “Ya, pero es muy tarde.”
- “Ni siquiera son las diez de la noche.”
- “¡Que cortes y punto!”

#MomentosEnQueNoSoportasAtuMae…

martes, 27 de septiembre de 2011

- Hoy será otro día, otro día igual.


Me arde la piel pidiendo un grito de sangre, pero no. No se lo voy a dar.

“Miriam, no hagas ninguna tontería” Palabras resuenan en mi cabeza de viejos amigos en los que un día creí y que hoy dicen que luchan por seguir en mi vida.
No, no lo haré, te lo prometí, ¿verdad?.
Tú también me prometiste tantas cosas… Pero no voy a seguir tus pasos, yo soy yo misma y no pienso parecerme a nadie más.
Abro la nevera, saco un Red Bull y una tarrina de helado de chocolate, necesito subirme el ánimo.
Me siento y dibujo. Primero un círculo, luego una cruz. En principio eso siempre ha sido una cara. Hoy no, hoy solo son rayas. Dicen que los mejores dibujos salen cuando tu estado de ánimo es más intenso, pero a mí no me sale nada digno de admiración, bueno, ni siquiera digno de ser mirado.
Saboreo el chocolate mientras me abrazo a la almohada, pero el azúcar no sube y mi ánimo sigue abajo.
Música, suele motivarme. Aquí los toros son un arte y el graffiti vandalismo, ¡vamos, no me jodas!
- ¡Boom! – grito de repente sin darme cuenta. Vuelvo a ser casi yo. Vuelvo a ser casi feliz. Funciona más la música que la taurina. Hay que joderse.
*Riiiiinnngg* Telefonillo.
- Miriam, ¿bajas?
- ¿Qué planes hay?
- Litros y yerba, ¿qué me dices?
- Pues que habrá que bajar un ratillo, ¿no? ;)

viernes, 23 de septiembre de 2011

- Sé feliz, no dependas de nadie.

Frío. Lágrimas. Soledad
Sí. Es eso lo que siento, me siento sola.
Colegas… ¿Qué es eso? AMIGOS los únicos que de verdad merecen la pena. O no.
Estar solo no es malo, lo malo es sentirse solo. Sentir que no tienes a nadie a tu lado, que eres importante, pero no tanto.
Salir a la calle y conocer a todo el mundo. Llegar a casa y no tener a nadie con quién hablar…
Quedar con tus amigos, cuentas con ellos, pero ellos no van para verte a ti, lo toman como una excusa para decir que salen con sus amigos cuando les acusan de lo contrario, poder estar más tiempo con sus parejas a las que hacía no más de diez minutos que habían dejado de ver…
Amor.
Chicas a quienes les encantan las películas románticas de amores imposibles que no se cansan de ver, pero no se dan cuenta de que si ellas sufrieran todo ese dolor no aguantarían ni dos días y vetarían el amor por ser un sufrimiento innecesario.
Chicos quienes afirman odiar esas películas porque no son masculinas, pero que lloran como niños cuando ven alguna y se avergüenzan de ello.
Amor.
¿Vale la pena toda una vida de sufrimiento por unos años – o incluso unos meses – de esta sustancia en nuestro organismo?
No se puede comparar con una droga porque ninguna está a su alcance.
Pero el mono que produce, las ojeras y la cara de cansado sigue siendo la misma cuando dejas de esnifar coca que cuando te dejan de amar.
Sabes que vales la pena, pero nadie se da cuenta… Es algo con lo que hay que vivir, supongo.

viernes, 16 de septiembre de 2011

- Algo que decir, más que un comentario.

Qué es lo que traes me pregunta mi papá
que me examina con lupa el careto en la puerta, caray.
Mi ropa huele a cerveza y mi aliento a yo que sé, papi,
traigo un ciego del copón y dolores de cabeza, poco más.
Es lo que hay ya tuve por hoy,
estuve con mi trupe chingona en un rincón castigándome...
Tira pal cuarto, muchacho, anda,
eres como un jodido tren en una vía muerta,
tira pal cuarto, sí,
me voy, pal cuarto,
y aparto a todas esas mujeres de mi cama, eh sabes, extra larga.
No son efectos especiales los de nuestras acrobacias
imposibles cuando estamos de juerga, miel.
Ratas de cloaca dóciles a mis órdenes roen mierdones
Mc's imbéciles, mama, mi verga, que no..
Es mi jerga fueros, perdidos en agujeros,
retorcidos como una oruga en sal.
7 Notas 7 Colores es la mierda especial
pal chico de la casa real enloquecido y malvado
¡Eh, cabrones!, nunca nadie nos pudo,
días grises a mí, Mucho Muchacho prueban de romperme el culo.
Vengan, lo dudo, lo dudo,
que halles un amor tan puro
como el de tu pollo rudo miel cojonudo y sudo,
en busca de dinero rápido, rascando la vida amarga
con un nudo en el estómago como Carlitos el mago.
Amigo mío dice, estoy en un vado, mal aparcado
estoy prohibido, ah, bueno
la realidad es bruta y la vida puta
pero de momento le pongo yo las multas,
nos vemos en la vuelta loco.
Sólo le pido fuerzas a Dios,
pa que nunca falten fuerzas en nuestros pedos
batos de dedos pegajosos,
rúlenme los pinches cacharros de drama que respiramos
¿tu no los hueles?, está en tu cara mamón,
en el barrio volamos alto, ya te digo,
cerebros corroídos por las circunstancias,
te damos en La Madre mas a saco que Paco,
¡Eh, yo sé lo que tú vales!
El poeta fumeta abstracto de la rue
y las tormentas mentales atacan de nuevo
pellizcando los cristales de cervezas de litro,
algo grande traman. Que vamos pa allá, quita,
grita, miel, grítame, estoy peleando con fieras, chico,
no siempre es todo como tú querías, ¿sabes?
Ah, los dientes aprieto, represento la escuela de los duros de mollera,
la vida loca, y tiro porque me toca
a veces es doloroso como deslizar el pijo en una lija,
un juego estúpido y sangriento,
nada que ver con cómo me la agito
hasta que me escupe, miel
pero yo no sé si es por mi culpa
funciono, estoy acá, soy la placa, y olé
le hago pasar a la policía un cuarto de kilo de hierba
por una bolsa de ropa sucia, y con la trupe to chingón cuento la pastaca.
una cabezota, dos cabezotas, tres, cuatro, (cinco, seis, siete...)
Me gustan las cosas grandes, ruca, como el amor y esa mierda,
un día más y otro, un día más y otro, puercos.

Puercos, puercos, puercos, puercos,
puercos, puercos, puercos, puercos
es Mucho Muchacho, otra baza

Puercos, puercos, puercos, puercos,
puercos, puercos, puercos, puercos
Puercos, puercos, puercos, puercos,
puercos, puercos, puercos, puercos

¡Eh yo se lo que tu vales!

Puercos, puercos, puercos, puercos,
puercos, puercos, puercos, puercos
Puercos, puercos, puercos, puercos,
puercos, puercos, puercos, puercos …

7 Notas 7 Colores - Puercos.

jueves, 15 de septiembre de 2011

- ¿Corazón? Qué va, yo no tengo de eso. Me dejó hace tiempo, le hacía sufrir demasiado…

Ella aparece de pronto y se acerca a él sin decir nada.
Sus bocas a medio centímetro. Le recorre la cara con el labio inferior y le muerde con suavidad la oreja.
Hacía tiempo que no sentía su contacto. Le gustaba.
Ella le agarra de la camiseta y le empotra contra la pared, acercando su cara a la del chico mirándole fija y picaronamente a los ojos mientras eleva su rodilla entre las piernas de él. Se besan apasionadamente pero eso no es lo que ella quiere…

Lo único que quiere es dominarle. Ser feliz. No depender de nadie.



Beauty queen of only eighteen
she had some trouble with herself.
He was always there to help her
she always belonged to someone else.

I don't mind spending everyday
out on your corner in the pouring rain.
Look for the girl with the broken smile,
ask her if she wants to stay awhile
and she will be loved.

It's not always rainbows and butterflies,
it's compromise that moves us along.
Tap on my window knock on my door
I want to make you feel beautiful.

Try so hard to say goodbye.

sábado, 10 de septiembre de 2011

Three little birds ... singin' sweet songs (8)

El batir de alas de un pájaro, las hojas secas crujiendo debajo de tus pies, el sonido de un cigarro quemándose mientras le das una calada, el cielo iluminándose con los primeros rayos de sol, el mundo desde un avión, el silencio después de una tormenta, el aire que trae la esencia de los primeros brotes de la primavera… hay tantas cosas por las cuales merece la pena vivir que sufrir me parece una pérdida de tiempo.
Sé feliz y que le jodan al mundo entero. HAKUNA MATATA.

     Mi estilo no es porcelana, es una barra de acero en tu cara, cabrón.

viernes, 9 de septiembre de 2011

Un poco más de mí.

Edificios marrones, beiges. Árboles verdes, decenarios.
Dieciocho años, nada cambia.
Miro el cielo, la infinidad a través de las nubes, pero no me siento pequeña, me siento yo misma. La misma que era hace unos años. Más madura, más mayor, más guapa y con más ganas de hacer locuras.
Exhalo el humo de un cigarrillo apoyada en el alféizar de la ventana y pienso.
Pienso en mi vida, en mis amigos, en mis amores y en mis desgracias.
No ha sido ni una buena ni una mala vida, simplemente ha sido mi vida…
Suena el teléfono, pero no lo descuelgo. No me apetece. Me apetece escribir pero no me sale nada digno de ser leído. Tener algo que contar y no saber cómo hacerlo, así es mi historia.
Decir ‘no’ cuando quieres afirmar. Pasear sola por la calle inundada de música, pero nadie la escucha, solo yo, cuando en verdad deseo irme de fiesta, estar con gente, con mis amigos. Mis verdaderos amigos.
Te quiero. Dos palabras que significan tanto y pueden no significar nada.
Puedes no decirlas pensando que la gente las da por sabidas, o puedes tenerlas todo el día en la boca sin que signifiquen nada.
Yo no soy de ninguna de esas personas. Yo las pronuncio en todo momento, por si llega un día en que de mis labios no salga sonido alguno, pero las digo con sentimiento, no por simple respuesta.
Yo soy de esas personas que necesitan estar enamoradas para sentirse bien consigo mismas; altibajos en estado puro. Por eso me enamoro de la gente: de mis amigos, de mis padres, de las personas que me sonríen en el metro.
No me gusta estar enfadada, por eso me dibujo una sonrisa permanente, una de las pocas que caracterizan mi personalidad. A veces es real, otras no, pero me ayuda a subirme el ánimo.
Aún así me gusta ir a contracorriente, discutir, no seguir modas, no estar de acuerdo, ser yo misma.
Honor es la palabra que me define. Honor hacia los que me quieren. Honor hacia los que me respetan. Por ellos daría mi vida. No opto por la violencia en vano, me gusta reírme de quien pierde los papeles, pero no me permito perderlos yo misma, por eso me resulta difícil protegerme. Aún así defiendo a los míos como si no hubiera un mañana, al estilo hooligans, con un bate de béisbol en la mano reventando cabezas, eso es lo mío, locura en estado primitivo.
El cigarro se me consume sin darme cuenta, me fumo los dedos y los labios pensando que aún queda tabaco, pero no, se lo ha fumado el viento.
Maldito viento.

jueves, 1 de septiembre de 2011

Algo más que recuerdos.

Ella: Mi trasplante de corazón es hoy, estoy muy asustada.
Él: No pasará nada cariño.
Ella: Me voy al quirófano ya mi amor, te quiero.
Él: (Mira hacia otro lado, y empieza a llorar) Adiós cariño.
Tras el trasplante, sacan a la chica de quirófano, y pregunta por su pareja.
Ella: ¿Dónde está él?
Madre: ¿Nadie te dijo de quien era el corazón que te trasplantaban?
Ella: Oh no!
Madre: Es broma, está cagando.



Algo grande, algo enfático. Algo que una vez nos dio un nombre.
Miras hacia atrás. Oscuridad, pesadillas.
Miras hacia delante. Fuego, destrucción.
¿Qué es mejor?
Lo mejor es vivir el presente. Vivir el día a día como si desperdiciar el tiempo fuera un suicidio, y en verdad lo es, porque cada segundo que no aprovechas se pierde en la infinidad, y es IMPOSIBLE de recuperar.

martes, 30 de agosto de 2011

Si pudimos mandar un hombre a la luna... ¿Por qué no enviarlos a todos?


Hasta la polla me tienes.
¿Te parezco especial? Pues tú a mi me pareces un hijo de puta.
Y no pienses que vas a seguir jugando conmigo, no, porque para cuando tú vuelvas yo ya me habré ido, me habré montado cinco orgías y me habré olvidado de que existes.
No voy a seguir haciendo el gilipollas por ti, cuando tú ni siquiera te preocupas por que yo sonría. Una cosa es hacer la gracia, y otra muy distinta es hacer daño.
Cada vez que miro atrás solo veo que tú eras el centro de toda mi atención, pero no más.
Que mira que hay peces en el mar y me tengo que enamorar del chipirón este… PUES NO ME DA LA GANA.
 
Porque se me pasó el puto veneno de efecto lento.

- Quédate conmigo.
- ¿Ahora?
- No. Para siempre.
Con tu puta madre te vas a quedar, porque yo no te quiero ni aunque te envuelvas en papel de regalo. Entérate, que no te toco ni con un palo atado a otro palo, ¡que me das ASCO!
Porque para mí ya no vales NADA.

lunes, 29 de agosto de 2011

Un día más y otro... Puercos.

Tumbada en la cama, miro al techo, inspiro profundamente y me embriago con su aroma.
Giro la cabeza, pero él no está.
4:53 am.
Me levanto deprisa y corro hacia el baño con la intención de vomitar cualquier resto de tristeza y recuerdos que aún queden en mi cuerpo.
No lo hago por placer, simplemente no puedo evitarlo: me entran arcadas cada vez que pienso en él…
Otra vez.
Me abrazo al váter intentando expulsar por la garganta el nudo que me oprime el pecho.
Ya está.
Me seco las lágrimas, la boca y me sueno la nariz.
Levanto la vista, haciendo una mueca de asco al ver un reflejo de mí misma mustio, marchito; un alma trastornada que pinta mis ojeras y abre surcos rojos en mi piel. Sangre seca por mi cuerpo.
Ya hace tiempo que no duermo.
Me da miedo que los sueños se junten con la realidad cuando despierto y darme cuenta que todo era mentira. Como también me da miedo no querer despertar…
Siempre he pensado en el suicidio, desde pequeñita, que soñaba con tirarme por la ventana para acabar con todo el dolor y el sufrimiento que reinaba en mi casa.
Supongo que fue la falta de cojones a hacerlo la que ha convivido conmigo toda mi vida, a la que hoy en día tengo que agradecer que siga aquí. Supongo que gracias a esa falta de cojones soy más fuerte y más paciente, esperando que pase el tiempo y borre todo lo que la memoria no me deja.
Vuelvo a mi habitación y me enciendo un cigarro. Humo, lágrimas y sangre se mezclan en un torbellino de recuerdos.
Él fue quien me enseñó a fumar. Pero él no está...
Nunca estuvo.

domingo, 28 de agosto de 2011

Por ahora no.


Aire puro, noche oscura, sonrisa falsa.
Nada me impide que ese momento sea mío, solo mío.
Ando. Sin saber hacia dónde. Solo ando.
Miro a mi alrededor. Las pocas luces que envuelven la fría calle se vuelven cada vez más difusas, todo a mi alrededor comienza a emborronarse. Me seco las lágrimas que inundan mis ojos con la manga de la chaqueta y sigo andando. Sin prisa. Solo ando.
Miro hacia abajo y meto la mano en mi bolsillo. Sigue ahí. Lo aprieto fuerte, más fuerte, hasta que el filo penetra en mi piel y la palma de la mano comienza a sangrarme. A medida que aumenta el daño desaparece la única lágrima interior que me queda, insensibilizándome por momentos.
Retiro la mano y contemplo horrorizada cómo la sangre fluye al ritmo de mis latidos, cubriéndome la palma, la muñeca y sigue bajando – lentamente – hasta llegar al suelo donde cada gota choca y se esparce sobre el duro cemento, produciendo un estruendo ahogado que solo yo puedo oír, enmudeciendo cualquier otro sonido.
Bajo el brazo y sigo andando, como si nada pasase. Solo ando.
La cabeza comienza a darme vueltas por la falta de sangre, pero no le hago caso, ya queda poco.
Alzo la vista y allí está. Un paisaje embriagador que me hace olvidarme de todo, de todos.
Luces multicolores alumbran la ciudad a lo lejos y una suave brisa envuelve mis pensamientos. Me dejo llevar así por los primeros cánticos de los pájaros al despertar.
Todo es maravilloso.
Pasan las horas y no he movido ni un solo músculo. Tan solo la claridad del cielo, antes nocturno, me permite darme cuenta del paso del tiempo.
Ése es el único lugar que me permite dejar a un lado todo el sufrimiento que llevo a cuestas desde hace tanto tiempo.
Meto por última vez la mano en el bolsillo, palpando de nuevo ese filo ya tan familiar.
- No. Esta vez no. Volveré a casa por ahora.

- No te preocupes por mí. No volveré. No puedo evitar huir de esta batalla. Tú no lo comprendes. Yo estoy solo.- Yo también estoy sola. Estar solo es muy duro. Estás sufriendo, ¿verdad? A mí también me sucedía. Pero si estamos juntos, quizá nos compadezcamos el uno del otro. Incluso puede que nos separemos algún día pero ¿sabes?, eso no será el final. Yo siempre estaré ahí.