martes, 25 de febrero de 2025

~ A mi yo de ayer.

 Hace años que debería estar muerta.

Pero no lo estoy.

Y todo lo que he vivido me ha llevado al momento presente.

Hace muchísimos años, cuando era muy muy pequeña y estaba muy muy sola, necesitaba que alguien me abrazara. Y no había nadie.

Intenté imaginar a alguien que lo hiciera, que me apretara fuerte y me dijera que todo iba a estar bien.

No fui capaz de encontrar a nadie.

Sólo yo.

Me imaginé con treinta años, rodeándome con mis brazos y dándome calor. Acariciándome el pelo.

No era capaz de imaginarme, porque tampoco era capaz de creer que llegaría tan lejos...

Hoy soy esa mujer que abrazó a esa niñita hermosa que solo pensaba en tirarse por la ventana de un primer piso.

Y gracias a ella estoy hoy aquí.

Gracias a que un día me imaginé superándolo todo, aún sin saber cómo lo haría.

Gracias a que me puse una meta simple pero demasiado complicada: escapar de esa casa. Independizarme.

Me ha costado demasiados años, demasiado esfuerzo, demasiado dinero.

Pero debo decirte, mi niña, que lo hemos conseguido. Que no hay nada que tú y yo no podamos lograr. Sobretodo tú.

Toda una vida persiguiendo la misma meta.

Y llegaste. Cruzaste la línea y seguiste corriendo, pensando que igual la meta aún estaba más adelante.

Pero ya lo tienes, lo has conseguido.

No sé cuál será mi próxima meta, mi próximo logro.

Pero no me cabe la menor duda de que no hay nada que pueda conmigo y no hay nada con lo que yo no pueda.

Gracias a que un día me imaginé de mayor, he conseguido crecer y avanzar.

Gracias a mí, a mi niñita hermosa y mal cuidada.

No dejaré nunca de abrazarte, te mereces solo cosas buenas 🫂❤️

miércoles, 11 de mayo de 2022

Y se fue.

 Aún no me lo creo.

Te has ido y no pudimos siquiera despedirnos.

Eras magia abuela, eres magia.

Eres lo más grande.

El amor nos salva abuela, tú me lo enseñaste...

Ojalá algún día llegue a ser la mitad de buena persona que tú, todos te querían.

Te recuerdan por meterles los dineros sin que se dieran cuenta, por cuidarnos siempre a todos mientras tú no te dejabas cuidar nunca... Nunca pediste ayuda, no querías molestar.

Te has ido sin dar guerra, eso quisiste siempre.

Te llamé el viernes, estaba haciendo mi primera sopa de marisco... Solo quería que la probaras.

Sé que estabas orgullosa de mí, abuela, que sabías que soy una mujer fuerte y no hay nada con lo que no vaya a poder...

¿Por qué te has ido así?

Protégeme siempre por favor, enséñame tu camino, anda conmigo abuela.

Eres la mejor, eres la más grande.

Y siempre serás la más guapa. 

Te estabas dejando el pelo larguito y te lo sujetabas con pinzas a los lados.

Te amo abuela ¿que voy a hacer sin ti?

Te alegraba siempre oír mi voz al teléfono, sentirme bien...


En paz abandona esta orilla, que el amor te lleve a la proxima, que la calma ampare tus viajes hasta la travesia final a la tierra...

Y QUE VOLVAMOS A VERNOS ❤️


Eres eterna abuela, como el árbol de la vida 🤗❤️🎋🌳


sábado, 26 de noviembre de 2016

- Cuando llevas el sol dentro, no importa si afuera llueve.

No estás sola, o no lo estarás siempre. Vive. Disfruta. Arriésgate. Haz mal las cosas. Échalo a suertes y pierde la moneda. Lávate el flequillo, despéinate veinte veces pero no separes tu frente de la suya, si es lo que quieres. Óyela, escucha. La ciudad respirando. Inhalando thc. Desprendiendo malos humos. ¿Recuerdas todo aquello? Sí, pedazo de imbécil, te lo digo a ti. ¿Lo recuerdas? Pues no esperes volver a vivirlo, crea situaciones nuevas, nuevas manchas de pintura en un pasado por redactar. Y redacta. Vive. Baila. Vuela. Sueña. Sonríe. Ya llorarás. Ya sufrirás. Ya pasarán cosas malas. Ya están pasando... Siempre están pasando. Salúdalas, siempre con la mano abierta y una sonrisa en la mirada.
Porque si la sonrisa no te llega a los ojos, plantéate tu vida y deja los porros. No eres feliz. Sé mejor, pero mejor persona. Naide es mejor que naide. El mayor símbolo de superioridad que conozco es la bondad. Sé bueno, empatiza, mírame a los ojos y dime qué siento. No es siempre felicidad, ojalá lo fuera. Ojalá la raza humana no diéramos tanto asco. Ojalá no me hubiera dado por aludida en la anterior oración... Ojalá llegue el día en que nos comamos unos a otros. Sobrevivencia. Alter ego. Y por qué no. Buenos jumos. ✌

lunes, 21 de marzo de 2016

- Fue un 8 de Febrero de 2016, o quizá un 24 de Junio.

Te echo tanto de menos... Tanto que duele.
Te lo perdonaría todo, todo. Soy así y no me importa, pero necesito seguir mis propias normas. Si me las he impuesto ha sido para quererme yo por encima de nadie, para no volver a tropezar con las mismas piernas.
Es duro.
Es muy duro...
Aún tengo las heridas. Profundas. Serán cicatrices de las que no se van, de las que tengo que achacar a aquel gato que tuve, que se me enganchaba al pantalón y me rajaba la pierna... Cada vez que vaya a la piscina, a la playa, cada vez que me ponga pantalones cortos, cada vez que quiera seguir con mi vida.
Te quiero.
Tú me entendías. O no, pero lo intentabas. Lo intentaste. Supongo...
¿Sabes lo que es el miedo al abandono?
¿Sabes que para superar un miedo has de enfrentarte a él?
¿Sabes cuántas veces me han dejado sola?
Por cobardía. Por hastío. Por toxicidad. Por su bien...
No lo soporto más. Por primera vez tenía ganas de vivir la vida con alguien, contigo.
Tenía ganas de disfrutar, tenía ganas de hacer cosas, algo más que fumar porros. Porque estabas tú. Porque era contigo con quien quería vivirlo todo, contigo me sentía segura, me sentía a gusto.
Pero tú aún tienes que madurar y yo aún tengo que normalizar mi situación. O superarla o emanciparme o suicidarme y ya está, para qué complicarnos...
Solo quería que me hicieras feliz. Hacerte feliz a ti. Que con sólo mirarnos todo lo demás se volviera insignificante. Tú me dabas libertad. Superé mi peor miedo y te pedí salir, porque confiaba en ti...
Eres la mejor y peor persona que ha pasado por mi vida, y quizá exagere con lo de peor pero te he llegado a odiar por todo el daño que me has hecho.
Todos los momentos que para mí fueron importantes tú los despreciaste.
Pasé mi cumpleaños contigo, cuidándote, con fiebre, vomitando, terminé con un ataque de ansiedad y pinchándome el leño que no quise haberme fumado en todo el día. Mi cumpleaños, como todos los años, en vez de ser mi día suele ser el peor día del año.
Dejaste de hablarme en Navidad, Nochebuena, Nochevieja, Año Nuevo... Tú gozaste y volviste después de lo mal que yo lo había pasado. Tampoco me importó.
San Valentín. San Ballantines. Ninguno de los dos celebré tampoco. Aún tengo tu regalo, que dejé a un lado los trabajos que debía hacer porque no podía dejar de pensar en ti ni en la sonrisa que te sacaría el puto rasca gilipollas que te estaba haciendo...
Y ya no hubo más. Semana Santa, sola, como siempre, tú en las fallas, tú de fiesta, tú siendo feliz, yo aquí.
No busco echarte nada en cara. Si lo escribo es para que no se me olvide, tiendo a omitir las cosas malas, las situaciones que me hicieron daño. Te quiero más que a nada y volvería solo con que chasquearas los dedos, por eso he de recordar que no todo fue bueno.
Te quise y me quisiste y seguramente yo también la haya liado que flipas pero nunca fui tan egoísta, tan cobarde... Y aún así te amo. Aún así eres la única persona a la que me he follado desde hace nueve meses, un puto embarazo. No te asustes, no es literal.
Contigo era feliz.
No sabes la cantidad de tiempo que no sentía eso y menos durante tanto tiempo.
Ojalá te vaya bien, seas feliz y encuentres a una muchacha sin tantos problemas, te lo deseo de verdad porque te mereces todo lo bueno que haya en el mundo.






Te amo Damián, nunca dejes de ser como eres.
Porque las buenas personas están hechas de acero inolvidable.



domingo, 22 de febrero de 2015

- ¿Te acuerdas?

¿Recuerdas cuando éramos tú y yo?
Cuando dejaste de pensar en qué te apetecía hacer porque todo lo que querías era estar conmigo.

¿Recuerdas la primera vez que me invitaste a cenar?
Fue lo más rico que he probado en años. Quizá porque me lo hiciste tú, quizá porque no estaba acostumbrada a no comer sola o quizá porque nunca nadie me había tratado así.

¿Recuerdas el primer mechero que te piqué?
Nos comían las hormigas. Yo solo quería comerte a ti, pero aún era pronto.

¿Recuerdas todas aquellas primeras veces?
Nunca son las mejores, pero fueron contigo, y quedaron grabadas para siempre.
Contigo empecé de cero. Me cambié o me cambiaste. Fui feliz y lo volvimos tóxico.
Pero ¿sabes qué? Te echo de menos.

Quizá sea lo más egoísta que he dicho en mi vida pero te echo de menos.

El saber que estás bien aunque no sea gracias a mí, el llegar y tener un porro hecho, el mirarte y saber qué estás pensando, el verte sonreír…

Ahora que por huevos tengo que pasar más tiempo en casa entiendo por qué nunca te presenté a mi familia. Lo único que siento es no habértelo sabido explicar.

Me voy a ir. No sé cómo ni de qué manera pero todo esto ya me supera.
Nunca necesité nada, estaba bien como estaba. Aguantaba porque no conocía otra manera de sobrevivir. Sin embargo ahora sé lo que es salir de casa, lo que es importarle a alguien, lo que implica tener una familia.

Pero ya no aguanto, y lo peor es que me siguen preguntando por ti y no sé ni qué decir porque nunca les dije nada. Me preguntan por tu madre y me jode porque más me importa a mí saber cómo está y ni siquiera puedo preguntarlo.

Sé que nunca fui suficiente para ti y estoy segurísima de que ahora mismo serás feliz. Eso es lo único que me importa. Nunca más volveré a hacerte daño, soy consciente de que cualquier relación la volveré tóxica de nuevo. Lo que más me jode fue que el mejor polvazo que echamos fue el último... Aún pienso que podíamos haberlo solucionado.

Y sé que ahora estás con otra y también sé que nunca te la chupará como yo. Quizá por eso yo siga a dos velas, porque sé que nadie me va a follar como tú. Ni me va a querer como tú, ni me va a tratar como tú lo hacías.

Si ahora mismo pudiera pedirte algo sería solo un abrazo, de esos que paraban el tiempo y me sacaban de la mierda. Porque no consigo dejar de llorar y ya solo duermo. No sé lo que es vivir.

Casi se me va de las manos hace poco, me asusté muchísimo. Tuve que pedir ayuda porque no era capaz de limpiarme las heridas yo sola.

Quiero contarte que fui a una asociación. Me dijeron que estaba en lo cierto y que si quería tratamiento serían 40€ la sesión… Creo que voy a donar óvulos en cuanto consiga borrarme las cicatrices, no quieren locas.

En cuanto al módulo creo que voy a volver a suspenderlo todo y ya por mucho que me ponga las pilas se me gastan en casa. Solo quiero salir de aquí.



En verda confío en que nunca leas esto porque querrá decir que lo tienes superado y que has logrado encauzar tu vida, que es realmente lo que quiero para ti. Confío en que todo te va o te irá bien porque eres fuerte e inteligente, y sé que nadie podrá contigo.

Si tú alguna vez piensas en mí quiero que dejes de hacerlo, o que me lo hagas saber sin necesidad de hablar...

Te quiero gordo.


viernes, 12 de diciembre de 2014

- 76.

Me da pena ver el paso de los años, la infinidad de cosas que pueden pasar a lo largo de diez veranos… O quizá doce.
- Solo veía niebla a través de sus ojos, como si mirara a ciegas.
Tan frágil y cada vez más débil. Tal vez te lo puedas permitir, ya has sido fuerte por todos, quizá sea hora de descansar.

Me lo has dado todo. Todo. Y yo he disfrutado cada momento.

Gracias. 

Estoy segura de que por fin disfrutarás verdaderamente de algo. Serás feliz, y eso me hace afortunada.

Muy afortunada.