jueves, 6 de octubre de 2011

- Me duele, ya lo sabes.

Un día me suicido, y cada vez me doy más cuenta de la veracidad de esa frase en mis labios…
Es de débiles, sí, pero es que llegas a un punto en el que dices “aquí está mi límite” y por mucho que lo intentes no vas a tener fuerzas suficientes para subir ni para seguir adelante.

Derrumbamiento. Deudas. Simplemente estoy cansada.


- “Miriam, ¿Piensas salir así a la calle?"
- "¿Así cómo?"
- "Provocando."
- "¿Provocando el qué? ¡Si voy en chándal!" 

- "Miriam, ¿Qué te has hecho en el pelo?"
- "Me he peinado, mamá"
- "Pues estás feísima..." 

- "Miriam, ¿Qué haces en la cama a estas horas?"
- "Dormir mamá, lo aprobé todo, ya no tengo que estudiar"
- "¿Ah, no? Pues recoge, ve a por el pan, echa la ropa a lavar, ponte a barrer, friega los platos,..."
- “Vale, pero es fin de semana, estoy de vacaciones, llevo todo el puto verano matándome a estudiar y ahora necesito dormir así que cierra la puta puerta que luego si quieres lo hago… Pero LUEGO.”

- "Miriam, ¿Dónde vas?"
- "A la calle, mamá"
- "¿Con quién? ¿Hasta qué hora? ¿Cómo vuelves? ¿Qué vas a hacer? No fumes demasiado y no tomes drogas que a saber qué os echan en los vasos."
- "¿Por qué no me pones un jodido chip de localización y te callas ya la boca?" 

- "Miriam, ¿Dónde vas?"
- "Me voy a duchar"
- "No, que te tiras dos horas"
- "Ya, y son dos horas de increíble paz..."

- “Miriam, corta ya el ordenador”
- “Mamá, me acabo de poner…”
- “Ya, pero es muy tarde.”
- “Ni siquiera son las diez de la noche.”
- “¡Que cortes y punto!”

#MomentosEnQueNoSoportasAtuMae…

No hay comentarios:

Publicar un comentario