Frío. Lágrimas. Soledad…
Sí. Es eso lo que siento, me siento sola.
Colegas… ¿Qué es eso? AMIGOS los únicos que de verdad merecen la pena. O no.
Estar solo no es malo, lo malo es sentirse solo. Sentir que no tienes a nadie a tu lado, que eres importante, pero no tanto.
Salir a la calle y conocer a todo el mundo. Llegar a casa y no tener a nadie con quién hablar…
Quedar con tus amigos, cuentas con ellos, pero ellos no van para verte a ti, lo toman como una excusa para decir que salen con sus amigos cuando les acusan de lo contrario, poder estar más tiempo con sus parejas a las que hacía no más de diez minutos que habían dejado de ver…
Amor.
Chicas a quienes les encantan las películas románticas de amores imposibles que no se cansan de ver, pero no se dan cuenta de que si ellas sufrieran todo ese dolor no aguantarían ni dos días y vetarían el amor por ser un sufrimiento innecesario.
Chicos quienes afirman odiar esas películas porque no son masculinas, pero que lloran como niños cuando ven alguna y se avergüenzan de ello.
Amor.
¿Vale la pena toda una vida de sufrimiento por unos años – o incluso unos meses – de esta sustancia en nuestro organismo?
No se puede comparar con una droga porque ninguna está a su alcance.
Pero el mono que produce, las ojeras y la cara de cansado sigue siendo la misma cuando dejas de esnifar coca que cuando te dejan de amar.
Sabes que vales la pena, pero nadie se da cuenta… Es algo con lo que hay que vivir, supongo.
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